dialoga en Lima y en Loreto

la poeta estadounidense, suicida, suzanne foster

Suzanne Foster, la musa perdida en "Dime Novel" de Maurizio Medo.

Una nueva forma de relacionar la poesía con el mundo.

Publicado: 2015-10-15


Por: Stanley Hampton*

Traducción: Braulio Paz


Suzanne Foster, la musa perdida en Dime Novel de Maurizio Medo:

una nueva forma de relacionar la poesía con el mundo.


Me gusta creerme un compositor, no uno clásico, Maquieira hablaba de Stravinski, yo te diría Reed o Waits, aunque mi obra esté más cercana al cine. Me ilusiono al CREER que, en lugar de simplemente escribir, construyo algo con los desechos que nos legó la humanidad (materiales fílmicos, sonoros, fotográficos…), y que esto es un testimonio. La escritura como composición es para mí el único espacio de legitimidad, sin ambages ni concesiones de ninguna clase. Solo allí puedo hacer expresar mi identidad, una que construyo conforme escribo y que, quién sabe por qué, debió desarrollarse, y se desarrolla, «entre» mundos, culturas y tradiciones paralelas, las mismas que coexisten normalmente enfrentadas.

Maurizio Medo



En una entrevista posterior a la publicación de su libro El hábito elemental Maurizio Medo declaró al poeta Mario Pera: creo que escribir un poema de amor es algo muy, muy difícil. El Cantar de los Cantares nos puso la valla muy en alto, y lo está más cuando el lector de a pie asocia «poema de amor» justamente con lo que lo pervierte, la cursilería. Lo cursi es mal gusto, y esto nos viene como un legado cultural de la sociedad española del siglo XIX. La mayoría de poemas ―y canciones de amor― surgen tratando de responder a los estereotipos de este fenómeno. Esto es algo que a mí me aterra…

Al leer los diversos espacios (reseñas, artículos y entrevistas) dedicados a Dime novel, último libro de Maurizio Medo, el lector podría suponer que el “compositor” dejó de lado el pudor frente a lo que significa la escritura de los poemas de amor ―pues Dime novel se desarrolla alrededor de un triángulo amoroso y el mismo título del libro podría constituir en sí un “homenaje a la cursilería” de las viejas óperas de diez centavos impresas a raudales para el consumo masivo.

Nos equivocamos. Medo es radical en su postura: rechaza el uso ordinario de la lengua pero en esta ocasión apuesta por apropiarse de su función comunicadora, aunque, en apariencia, esta se revele a través de escenas en las que Medo, al igual que el Hölderlin que aparece en el poema Tübingen, Enero de Celan, se limite a balbucear y balbucear, / si- si- siempre, / si-siempre. / (“Pallaksch, Pallaksch.”) como también a dejar muy en claro la condición paradójica de un presente en el cual “escribir es entregarse a la fascinación de la ausencia de tiempo[1].” ¿Cómo lograrlo? Desde la estética de Maurizio Medo, presentando la escritura con una condición cinematográfica: un arte de acción[2].

Dime Novel está “realizado” mediante una puesta en escena en la cual las acciones parecen yuxtaponerse entre sí y, si es que logran avanzar, atraídas por la esperanzadora luz de un futuro posible, será solo para volver a su punto de origen, en este caso el mito del judío errante, que Medo rescata con un verso borgeano: el pasado por delante, verso que pervierte hasta convertirlo en un eslogan: ahead last.

¿Cómo convertir la escritura en un arte de acción si es que, tal como se plantea, esta se realiza entregándose a la ausencia del tiempo? Ahead last, reiría Medo. Pero, creo que utilizando un sistema comunicativo construido en base a la interpolación de dos lenguajes, uno mímico ―reconocido por el autor como un conjunto de hiatos―- y otro semántico, que esta vez se (re)presenta liberado de la tarea que le había sido impuesta por el autor: la de constituirse una lengua extranjera dentro de su propio idioma, un efecto que consigue a través de la reiteración fragmentaria de ciertas reflexiones que se establecen y diluyen siempre al filo de la sospecha. Y esta sospecha no es otra que la de la relatividad del tiempo, el cual parece desvanecerse a través de este arte de acción, y que parece posible de realizarse en lo que Medo (y las máscaras de Medo) parecen querer decir con un tono que podría evocar la figura del instructor del pequeño Alejandro en la película O megalexandros (1970) del cineasta griego Theo Angelopoulos:

«Si te hablo con parábolas es para que lo entiendas mejor. No se puede definir el horror y sin embargo existe, porque avanza en silencio.»

O dicho en palabras de Eisenstein: «porque al alejarse por un momento del drama, en el sentido propio, la intuición interna del autor nos ofrece la «imagen del contenido», opuesta a la «representación del contenido» materializada en el tema.


"dime novel" (2015), de maurizio medo

Cabría preguntarse si Dime novel es o no capaz de materializarse a través de una trama innovadora. Y no. Resulta tan tradicional como el Romance del enamorado y la muerte de Juan de Encina, divulgado en el siglo XVI, relación posible a través de la acción de un lenguaje donde “todo muerto necesita un traductor”, escribe Medo, lo cual termina de evidenciarse con los efectos especiales utilizados por el autor en dos escenas, las mismas que transcribo:

 

ESCENA 18: LA MUERTE NOS RECORDÓ A CELAN


Y yo me había creído la versión esa

del Maestro alemán que nos asignaba

unas cuantas parcelas para transcurrir

en plena música y realizar cierto número

de deseos Los mismos que, sin sospecharlo,

estarían con nosotros hasta la edad de

nuestros padres, ya sordos, en los bornes

de esa música, para solo negarla


O que se aparecería en un extremo, como un

otro yo, versionado en párvulo, con el fin de

conducirnos al punto de partida por un atajo

que habíamos tenido que cargar a lomo

y después cruzarlo


Celan prefirió mantenerse lejos de las rimas

alemanas del Maestro y, en vez de desplazarse

como un opaco escaque por los espacios vacíos,

eligió el suicidio como un acto de defensa, tal

vez susurrando “pallaksch ” (y solo “pallaksch “)

zafio ante las reglas


Algunos juran haber oído el mantra del

Más rumano en lugar de las rimas (mientras

escuchan cómo caen una por una

las piececitas del parkase)



ESCENA 23: JACK


La radio que anunció la muerte de Jack Spicer

no advirtió que su fantasma cruzaría en

bicicleta lo que sucede entre nosotros para

delimitar una frontera entre lo que dijimos

y su pasado evitando los malos entendidos

con un estricto sentido antihorario Sin advertir

que jamás cruzó en bicicleta Fue en una barca

A través del río porque allí cualquier reflejo

existe cuando algo cae en el fondo de sus aguas

y mantiene viva la ligazón del río con el viaje

(y que juntos saben ocultar) La pintura que

me anunció la muerte de Spicer no pudo

reconocerlo entre los miles que observaban

el juego de los Mets agregando una línea

pintada con un color primario sobre la jarra

(había una jarra) que pudo ser Percival

herido por una noticia con ráfagas de balas

El profesor que me explicó su muerte dijo que

esta no había sido del todo consumada


Es el lenguaje—concluyó


Celan y Spicer, dos suicidas, tal vez por haberse enamorado del lenguaje, una materia inasible “que pertenece a todos/y a nadie corresponde”, cito al autor, son los soportes con los cuales Medo construye a su probable alter ego: Rafael Vant.


Suzanne Foster: Rastros y señales

En la diversas ocasiones en las que Maurizio Medo se ha referido al origen de Dime novel el autor ha insistido en recordar el escándalo que representó para cierto sector de la academia estadounidense el suicidio de Suzanne Foster, hecho que explica la performance de Gabriel Don (que Medo denomina “el tráiler del libro”)

Ver: https://www.youtube.com/watch?v=Cqan_U2bF80

El tributo de Don a Foster surge por la complicidad que tuvieron ambas en la organización del evento poético Against the academy, el cual gozó de la simpatía y participación de algunos poetas latinoamericanos quienes en diversas ocasiones participaron en este evento, por citar algunos: Luis Alberto Arellano, Enrique Winter y del propio Medo.

Nellie Wilson, activista de Against the academy, movimiento denominado por Ted Mulligan, como “un cacareo juvenil útil para recordar que en otro lado existe la poesía”, recuerda la participación de Medo. Especialmente el momento en que este increpara a Foster por su matrimonio con Mulligan : how can you love a man looking for a single window?, frase que aparece en el libro pero atribuida a Vant. La propia Wilson recuerda claramente la contundente respuesta de Foster: the same way you love a language that does not exist. Esto ―explica Nellie Wilson― causó la ruptura de una amistad literaria, la misma que se evidencia en el hecho que Foster haya entregado a Medo un manuscrito del volumen inédito “To vespers”. Por ello, la declaración de Maurizio Medo (“me enteré de la existencia de Foster solo después de su muerte”) es ficcional. Y si el autor, como señala en otra entrevista, tuvo acceso a la obra de Vant no fue por la mediación de amigos comunes sino a través de la propia Suzanne Foster. Vant y Medo nunca se conocieron.

Otra versión sobre el fin de la relación entre Foster y el autor de Dime novel podría encontrarse en la lúcida explicación que da Luis Alberto Arellano y que podemos encontrar en:

https://www.youtube.com/watch?v=6jYpdWhdvCk.

En suma, hablamos de probables diferencias ideológicas surgidas por la adherencia de Foster al Movimiento ALT Lit.


el poeta maurizio medo


¿Homenaje o venganza?

Suzanne Foster aparece en Dime novel como una víctima de “distrés ansioso”. Su estado anímico, fluctuante y contradictorio, parece estar determinado por la necesidad, no del todo consciente, de abolir la figura del padre ―encarnada en Ted Mulligan―, deseo que nunca lleva a cabo. Otro rasgo resaltante en la imagen que se construye de Foster es su aspiración por establecerse en un lugar privilegiado (“Gramercy es un buen lugar”, parodia Medo) el cual aparece como un sustituto de la realización personal (vetado por el “decálogo de una buena esposa”).

Foster es alguien que parece rebelarse contra su propio conformismo, hecho que la conduce a la catarsis sexual valiéndose para ello del romántico Rafael Vant.

En Dime novel el discurso elaborado por, y para, Foster oscila entre la búsqueda de la liberación y un sentimiento de pesar originado por esta imposibilidad. Hay en ella una doble conciencia, una doble moral, es decir un dualismo pulsional[3] que origina se sienta capaz de recorrer solo el trayecto dentro de la cuerda “que empezó a dibujar desde muy niña” y cuyo extremo opuesto representa también a la muerte. No hay un más allá. Cito:

Ató el otro extremo de la cuerda (que empezó

a dibujar desde muy niña) y se subió decidida

a cruzar sobre el pantano (que en el Té de Caridad

se solía llamar vida) hasta llegar al otro lado de

un mismo presente Recordó el circo: la alambrista

la cruzaba limitada por la extensión de la cuerda

Por consiguiente, para Foster “el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación (…) para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla.” (Sigmund Freud. El malestar en la cultura) Pero en tanto no haya concluido todo su trayecto biográfico (el “de la cuerda que empezó a dibujar desde muy niña”, lo que nos conduce a pensar en la posibilidad de un suicidio planeado) ella debe conducirse adecuándose a las precarias situaciones ante las cuales se ve “obligada” y que se materializan en el significante de la cuerda floja: la inestabilidad.

Como el cielo, ella tampoco

era capaz de mantener el control en ese estado de

alerta permanente, originada por el choque con

la carga eléctrica de sus intuiciones contra las

ondas hertzianas emitidas desde un espacio que no

existía, y que ella llamaba sin cesar “mi marido”

Nellie Wilson aclara que, si bien, existió una tentativa de aproximación entre Foster y la Alt Lit esta fracasó debido a los comportamientos sexistas que acompañaron históricamente las escenas culturales. “Become the choir of a group that obeys the rules imposed by the patriarchal sexism?”, se habría cuestionado Foster, poco después de declarar: “Muses (for poets ) represent real impossibility of respecting women”[4]. Además ―continúa Wilson― todas las aproximaciones que se han realizado alrededor de la figura de Suzanne Foster quedan en la extratextualidad con el propósito de encontrar una justificación para su trágico deceso y exculpar así a Mulligan. Basta leer To the verpers para descubrir que los móviles estéticos de la poesía de Foster carecen de vasos comunicantes que puedan vincularla con la normativa de la Alt Lit. Cito:


SCENE 31: YOUNG COUPLE. BY EMILE NOLDE (1913)


Drinking a coke with you is better than the tension

of having to wait for epiphanies like a flea

on an old bull terrier’s back, distracted

by the noises Ted makes as if one of them might help

him solve the mathematical equation for happiness

on a mid-afternoon astral journey

and without a cent


I like it because we never heard cornets announcing

anything other than a Coca-Cola to refresh

adultery with Or because through the color of your

shirt I imagine the onset of spring

in Alaska And the sun, although invisible, seems kind

at 4 o’clock sharp and we wander through the launch

of a portrait exhibit which doesn’t seem

to include a single face

Also because every sip thrums in a Goldberg

variation and inspires me to stay alert in case

the bubbles orchestrate their own rendition


But, my love, I should head home, even if it’s only

the north wind awaiting me there with no other choice

than to stay by the door


Tal como puede notarse el texto de Foster está más próximo a la “frecuencia modulada” de los Language Poets que a la “amplitud modulada” de la Alt Lit. Y si bien en Dime novel aparece como una traducción de Robin Myers, otra poeta muy cercana a Foster, si deja algo en claro es la sintonía existente entre Suzanne Foster con la de los poetas latinoamericanos participantes del “Against the acamedy”, hecho que puede hacernos suponer que la intención de Medo es rescatar la escritura de Foster alejándola del sensacionalismo que suscitó su deceso. Hipótesis que podría reafirmarse si consideramos que, en la edición de Dime novel, el autor peruano decide sustituir la fotografía real de Foster (que aquí publicamos) por la de una actriz, en este caso la de Lisa Shonapunya.

Dime novel entonces aparece como un homenaje a la escritura de Suzanne Foster.


la poeta estadounidense suzanne foster


Nuevas densidades 

En una entrevista con el poeta Andrés Villalba Becdach[5] , Maurizio Medo comparó la situación de la poesía contemporánea valiéndose de una analogía con cierta idea planteada por Slavoj Zizek respecto a la que padece la izquierda. Lo cito: “¿En qué sentido? A la poesía, tal como se comprendía hace medio siglo, se le había certificado su defunción, no lo sabía, pero estaba muerta. Y como explica Zizek a través de una imagen sacada de las películas de Tom y Jerry: es como el gato que corre, se acaba la tierra y sigue corriendo en el aire. “Hasta que mira abajo y ve que lo hace en el vacío. Y se cae precisamente por mirar”.

Para “salir” de esta situación el “ensayo” articulador de Dime novel (utilizando un término del cual se vale constantemente el autor) surge de un discurso dialógico en el cual los actuantes fungen simultáneamente como hablantes y oyentes, siempre a destiempo. A punto tal que conceptos como texto y contexto, género y registro[6] son yuxtapuestos mediante la ausencia de un único agente transmisor del discurso, el cual, por momentos, es sustituido por la mímica de la imagen. Otro elemento que se acentúa en la escritura de Medo es la reafirmación de lo poético como una situación particular del lenguaje que es capaz de manifestarse independientemente del “poema”, unidad que extiende y se contrae a través de la repetición de ciertas imágenes lingüísticas de las que se vale para generar determinados cambios de ritmo como si fueran saltos constantes que han sido planificados para intentar la dinámica del fenómeno fi (phi), en la medida del movimiento que obra con las diversas imágenes del libro, las mismas que permanecen en la “memoria visual” o por su carga dramática o por su originalidad: las primaveras en Alaska, dodos en busca de Groenlandia, el matrimonio de un hipopótamo y un ibis, Putin y las morsas (en suma, la presencia animal) y pasar desde aquí a planos en los que aparecen seres reales de carne y hueso con sus particularidades biográficas (aparte de Suzanne Foster, Enrique Winter, Charles Bernstein, Ezequiel Zaidenwerg, Raúl Zurita) o diversos constructos culturales (Rotkho, Jack Spicer, Lou Reed, Ammy Winehouse) presentados desde una función apelativa pero con una fuerte carga significante.

¿Guión poético o película impresa? Dime novel va más allá. ¿Poesía investigativa ―término utilizado por Maurizio Medo luego de su “ensayo” Homeless? ¿Apropiación de recursos de la investigación periodística? ¿Perversión de la novela gráfica? ¿Reinterpretación de los aforismos antinovelísticos planteados por Shields? También va más allá. Simplemente es un libro de poesía, pero escrito a través de una nueva forma de relacionarla con el mundo.




*(New York, 1972) Estudió literatura hispanoamericana en City College (CUNY) y Escritura Creativa en el programa The New Schools. Colaboró con la organización en las distintas versiones del “Against the academy”. Es columnista habitual tanto en la revista The sun como en el suplemento de creación y pensamiento “Naked lunch” desde el año 2012.


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[1] Blanchot, Maurice. L’espace littéraire

[2] Eco, Umberto

[3] En la teoría de las pulsiones, expresada en la obra de Freud “El Malestar en la Cultura” adjudica al hombre una inherente “…pulsión de odiar y aniquilar…” en la complejidad de su constitución instintiva, y afirma que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano [....] que constituye el mayor obstáculo con que tropieza la cultura.”

[4] Declaraciones que podemos encontrar en las páginas centrales del segundo número del fanzine Silent dialogue, 2012.

[5] http://transtierros.blogspot.pe/2015/03/maurizio-medo-construyo-con-los.html

[6] Desde el punto de vista lingüístico, género y registro han sido y son objeto de una considerable polémica sobre si deben entenderse como dos conceptos diferentes o como dos denominaciones del mismo fenómeno, que Downing (1996: 11) señala como “socially motivated variation across discourse types”.



Escrito por

Mario Pera

Noticias literarias. Entrevistas. Desvíos y hallazgos.


Publicado en

Ruido Blanco

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